Las colecciones de marcapáginas

Por distintas vías, varias personas cercanas a mí hemos tenido conocimiento que hay bastante gente que colecciona marcapáginas.

Los marcapáginas que podéis encontrar en estas páginas son un ejemplo de singularidad y exclusividad.
El coleccionismo de marcapáginas tienen su razón de ser, ocupan poco y cumplen una función doble, recordar un lugar, un evento… y marcar el punto de lectura de los libros y yo, aunque también hago uso del e-reeder realizo acopio de los marcapáginas que  encuentro interesantes.

Ya lo he contado, pero en este confinamiento aprendí a bordar luneville y llegado el día del libro realicé un pequeño homenaje.

Elaboré un primer diseño bordando con pedrería y esta- recién aprendida- técnica, es decir,  con base de organiza, trabajado en bastidor y con el uso de diferentes cristales.

Busqué como darle cuerpo pero sin aportar grosor y con un sobre adecuado de polipropileno- para proteger- di forma a una pequeña muestra de los trajes bordados pero para todos y en nuestras manos.

De tal manera Karmele, que también se confesaba una coleccionista de los marcapáginas quiso tener el suyo.

En cuanto al diseño me dio plena libertad, y cuando le comenté sobre el color, el azul o verde fue su respuesta.
La elección ya la he publicado en mi Instagram @manualdemano

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