Silla de nogal

El año pasado, en un desembalaje de muebles, encontré esta bonita silla para restaurar. En principio pensé, aprovechando su colorido asiento de enea, pintarla y destacar sus motivos de talla.

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La pieza requería unas pequeñas intervenciones para solventar sus partes estropeadas.

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Guardar

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El barniz que tenía fue fácilmente retirado con alcohol  y lija.

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El asiento lo he hidratado dándole una capa de aceite de linaza. Esto ha resaltado su singularidad y permite destacar el  colorido.

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Después de escuchar la opinión de mis compañeras de restauración opté por dar unas capas de goma laca a muñequilla y se resalta , de esta manera, la belleza de esta pieza. Después de aplicar el barniz con una bayeta se sacó el brillo a la silla.

No sabía mucho mas del origen de esta pieza pero al ver una revista de viajes y encontrarme esta última imagen sobre un museo en la Provenza, me aclaró mucho mas sobre la procedencia y estilo de la silla.

1Comentario
  • Maribel Solano Montes
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    La silla ha quedado preciosa, y el asiento de enea tiene un colorido que no he visto en ninguna silla así. Buen trabajo de restauración para una pieza que al parecer proviene de la Provenza.

    27 diciembre, 2016 en 3:36 pm

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